El síndrome del intestino irritable refractario

El síndrome del intestino irritable refractario

Algunos pacientes acuden a nuestra consulta prácticamente desesperados, después de visitar a múltiples colegas e intentarlo “todo” para mejorar, sin conseguir que una enfermedad que les han pintado como benigna e incluso banal, les esté destrozando su vida.

En este video le explicamos tres puntos muy importantes del síndrome del intestino irritable, sobre todo del llamado síndrome del intestino irritable refractario, en el que todos los recursos terapéuticos utilizados para tratar los síntomas en los órganos diana en el aparato digestivo han fracasado.

Primero

La razón por la que, aunque practiquemos más y más pruebas complementarias, todas resultan normales, ante la muchas veces perplejidad del paciente que no entiende como en una patología que le molesta tanto y altera de una forma manifiesta su calidad de vida es posible que todo sea aparentemente “normal”, en ocasiones haciendo culpable al médico de falta de profesionalidad o de capacidad para hacer un diagnóstico correcto de lo que le ocurre.

En ocasiones el médico debe plantarse y decir “hasta aquí hemos llegado”, dejar de seguir haciendo pruebas complementarias, repitiendo algunas que incluso son molestas e invasivas, coger el toro por los cuernos y centrarse en el tratamiento olvidándose de que el diagnóstico pueda estar equivocado.

Segundo

Tratamos de explicar como las emociones pueden afectar de forma negativa la motilidad gastrointestinal, originando o agravando los síntomas y como algunas personas han aprendido en su momento (a menudo en la infancia), fundamentalmente por motivos de recompensa a vehicular sus problemas o conflictos emocionales hacia el aparato digestivo y la forma de revertir ese proceso mediante terapias psicológicas. En ocasiones la terapia psicológica es el mejor camino hacia la mejoría, una vez que el especialista de digestivo ha agotado todos sus recursos con fármacos que actúan en el aparato digestivo, sin éxito.

A veces el mejor especialista de digestivo no posee la varita mágica para mejorar a un paciente con síndrome del intestino irritable aunque aporte toda su empatía, su comprensión y sus conocimientos científicos y debe recurrir a otros profesionales que en ocasiones tienen la clave para que el paciente mejore y lo haga además a largo plazo.

Tercero

Explicamos porque es necesario el uso de psicofármacos, dado que una característica muy importante del síndrome del intestino irritable es la hipersensibilidad visceral. Los pacientes perciben con mayor intensidad cualquier alteración en el aparato digestivo, es como si su cerebro estuviese permanentemente alerta y pendiente de cualquier cambio en las funciones del aparato digestivo, que a veces siendo prácticamente fisiológicas y normales, se perciben como patológicas. La hipersensibilidad visceral se trata con unos fármacos que se denominan tricíclicos y con otros que aumentan la serotonina. La administración de los mismos no tiene que ver con ninguna patología psiquiátrica, sino con la capacidad de los mismos para reducir los síntomas.

En ocasiones el especialista de digestivo no debe inhibirse a la hora de prescribir psicofármacos por el temor a que el paciente piense que le está etiquetando de un paciente psiquiátrico, debe poner sobre la mesa el porqué de dichos tratamientos de forma que el paciente los entienda y comprenda que pueden ser un paso esencial para su mejoría.

Nº de registro sanitario C.2.4/6078